Cómo calcular las costas judiciales sin perder la cabeza (ni el juicio)

Calcular las costas judiciales puede ser un auténtico laberinto. Es como intentar armar un mueble de IKEA sin instrucciones claras: un caos asegurado. Y si eres abogado, sabes que cualquier error en este cálculo puede traer problemas, impugnaciones o, peor aún, caras largas de tus clientes.